Todo el mundo dice que los primeros años de un bebé se pasan volando, que cada día es diferente, que aproveches todos los pequeños momentos con ellos porque no se volverán a repetir, bla, bla, bla… y dos hijas después he de decir que era totalmente cierto. Cada semana puede cambiar todo, así que si eres de los que le gusta mantener esos recuerdos de tu recién nacido y/o si tienes menos memoria que un pez, esta publicación te dará las ideas que necesitas para congelar a tu bebé en el tiempo. Bueno, no congelar al bebé, solo tus recuerdos de su infancia.

Haz fotografías, muchas fotografías

Este primer consejo es básico. Ahora todos tenemos un smartphone en nuestro bolsillo con el que sacar fotos a cada gesto que haga nuestro bebé. Que si sus primeras sonrisas, sus primeras visitas familiares, lo bonitos que tienen los ojos, el día que te vomitó cuando lo tenías en brazos… todo tiene cabida en nuestro teléfono.

El día que tengas tiempo para organizar toda esa burrada de fotos, seguro que te vienen muy buenos recuerdos.

Pero casi todos los seres humanos sabemos que las cámaras de los móviles, por muchos megapíxeles y por muy caras que sean, no tienen nada que hacer contra un fotógrafo profesional. Ya sé que todo el mundo tiene el mismo presupuesto, pero hacer una sesión de fotos newborn, o smashcake cuando cumpla un año, unas fotos navideñas, o en familia de verdad merecen la pena. Nadie te va a hacer un recuerdo mejor (bueno, asegúrate de que el fotógrafo sea el mejor en lo suyo). Mis recomendaciones si vives en Alicante y alrededores: Angélica Natal, a la que consideramos nuestra «Fotógrafa de cabecera», tras 4 años haciéndonos fotos, e Ivan Carbonell que hace unas maratones de fotografía accesibles y que siempre nos enganchan.

Perdóname Angélica por la modificación 😣

Pero, ¿y si te pilla en medio de una pandemia y no puedes acceder a tus fotógrafos de confianza? Si tienes una cámara buena, y tienes mucho tiempo libre, intenta seguir algún tutorial para poder hacer fotos de newborn. Es extremadamente difícil si no te has dedicado a ello, pero gracias a los consejos de Angélica y a Youtube conseguimos tener alguna foto decente.

Foto de Bebé enrollado en manta que pudimos comprar por Amazon (click aquí, por si te interesa)

Encarga un álbum de fotos de cada año

Sí, voy otra vez con otro consejo caro, pero con lo que habrás ahorrado en pañales gracias a mis trucos seguro que puedes dedicar un poco de tu presupuesto para hacer un álbum anual con las mejores fotografías de tus hijos.

¿Dónde se puede hacer un álbum de fotos digitales? Hay muchísimos servicios por ahí, pero de todos ellos el que más me ha gustado es el de Saal. Con su aplicación, super sencilla de usar, puedes hacer un álbum de fotos de gama profesional, con tapa de madera, tela o metacrilato, que quedan chulísimos.

Otras páginas que conozco para maquetar tu álbum son: Pixum, donde lo que me gusta es que puedes elegir calidades muy altas de impresión y papel de alto gramaje, si eres un sibarita; y la más conocida, Hoffman, que casi siempre tiene ofertas 2×1, ideal para regalar los abuelos.

De nuevo, si requieres de más profesionalidad, pídeselo a tu fotógrafo, que seguro que le da mil vueltas a lo que hagas.

Lo más difícil será elegir qué fotos te quedas y retocarlas (si sabes) lo suficiente para que no desentonen unas con otras.

Graba vídeos de 1 segundo de tu bebé cada día (y júntalos)

Tienes que acordarte todos los días, durante 365 días de grabar al menos un segundo de vídeo de tu bebé. Trata de ser original, para que luego no resulte repetitivo, y sobre todo intenta pillar momentos graciosos o entrañables. Los vómitos y las sonrisas venden mucho.

Entre mes y mes, nosotros le grabamos un «Cumplemeses Feliz», que puede durar unos segundos más, para que tus ojos descansen a la hora de visionar el vídeo completamente montado.

Al cabo de un año, lo juntas todo, le pones música bonita (los covers acústicos pegan muy bien) y, ¡listo! ya tienes un video de 6 minutos único para toda la vida.

Ejemplo de vídeo de 1 segundo al día

Sí, ese es un trabajo muy laborioso, pero al mismo tiempo uno de los que más orgulloso estoy de haber hecho junto a Madre Primeriza. Este vídeo es lo que más te gustará de todos los recuerdos de tu recién nacido. Reconozco que algún día se nos ha olvidado y hemos tenido que grabar al bebé durmiendo como «comodín» para ese día. Shh… nadie lo sabe.

Enmarca sus huellas de los pies y las manos

Estos bichos crecen muy rápido, y los pies y manos de recién nacido son muy muy chiquitines. ¿Por qué no guardarlos para siempre?

La versión barata puede ser simplemente pintarle los piés o las manos con pintura de dedos y estamparlos contra un papel. Puede quedar muy bonito, si lo haces con un poco de arte, e incluso puede salvarte los próximos cumpleaños de los abuelos con un regalo «hecho a mano» (o a pie).

Si dispones de más presupuesto y espacio en casa, puedes recurrir a la arcilla u otros materiales, para guardar una huella 3D.

Y ya si tienes aún más presupuesto (o maña, más bien), puedes hacer un molde para reproducir con todo detalle sus extremidades. Suerte si consigues que no se mueva…

Haz un natalicio personalizado

¿A qué hora nació el bebé? ¿Dónde? ¿Cuánto pesó y cuánto midió?

Todas esas preguntas y muchas más las puedes reunir en una lámina o una foto que puedes hacer tú mismo (o comprar una personalizada), para que no olvides nunca su cumpleaños.

Natalicio diver
https://mamushkapalma.es/natalicios/natalicio-diver.html

Que conste que acabo de aprender la palabra «natalicio».

Prepara una cápsula del tiempo

¡Wah! ¿Y eso qué es? Pues simplemente un contenedor donde guardar pequeños recuerdos e información del nacimiento y primeros años de tu bebé, que luego ocultarás hasta que se te olvide que lo tienes, y cuando sea mayor se lo podrás enseñar. Esa es la versión libre y low-cost (bueno, depende de lo que guardes).

Pero si te faltan ideas o no lo ves claro y quieres algo más organizado, te recomiendo MyRetrobox. En una caja personalizada metálica te viene todo lo necesario para congelar en el tiempo los recuerdos de aquel año tan especial.


Eso es todo. ¿Se te ocurre algo más que pueda añadir? Mucho ánimo, que todo esto requiere mucho esfuerzo; y quién sabe, si tienes paciencia y consigues aguantar a que tenga 18 años para enseñarle algunas de estas cosas, puede que que sea el regalo más bonito de su vida… Aprovecha y guarda los mejores recuerdos de tu recién nacido con estos trucos; no te arrepentirás.

Por si estás interesado, aquí te dejo un enlace de los productos que hemos usado para conservar nuestros recuerdos, en Amazon ⬅.